sábado, 7 de abril de 2012


Día 30 de Agosto de 1942


Mengele nos llamo hoy a nosotros fuimos a los barracones donde nos coloco de nuevo las batas blancas, nos midió y peso, para luego sacar de nuevo sangre mi brazo aun tiene moreton y duele mucho, pero no debo quejarme si no he visto como enfurece. Mengele se puso hablar con nosotros "Wie lautet der Name seines Vaters? ambos contestamos "Yeroslav Vólkov" el solo sonrio de nuevo, nos estuvo preguntando de que nos gustaba y que era lo ue sabíamos hacer le dijimos que nos gustaba jugar con nuestro perro y que tocábamos violín porque le abuelo nos había enseñado, esto paresia agradar .

Estamos de nuevo en el barranco tengo mucho miedo, estamos aquí todos los niños por que nos esta usando para investigar cosas, tal vez a los demás les haga lo mismo y ahora no quiero volver a ser llamado por el, por que he visto como sufren los demás hay unos que llegan con dolores de cabeza tan fuertes que se retuercen hasta vomitar y sollozan como nos paso a nosotros hace poco, los mas pequeños piden a sus madres pero ellas nunca llegan hasta que se duermen eso me hace pensar que si yo pidiera por madre ella no vendría . Si esto es algo malo es un castigo, no se que hicimos para que nos pasara, no se donde esta madre y la extraño tanto que he llorado todas las noches mientras Misha intenta calmarme pero terminamos llorando ambos es cuando los niños mas grandes despiertan para consolarnos, me siento feliz de que esten aquí pero a la vez no quiero sentir cariño con ellos ni quiero depender de ellos porque las cosas como estan tal vez al día de mañana se los lleven y no vuelvan... ahora me pregunto que pasaría si ellos murieran quien vería por nosotros por los pequeños.

Me duele el cuerpo, tengo hambre y mucho sueño, pero no puedo dormir tranquilo cuando tengo tan feos sueños, Misha me abraza peor aun así ambos solo miramos al oscuro techo esperando el nuevo día y esperando a que el doctor nos deje vivir un día mas y hasta que padre nos salve.

En estos días hemos visto que Mengele aparecer a veces de sorpresa por el barracon y nos trae ropa, dulces y juega con nosotros, todos hacemos lo que el nos pide porque sabemos que si no lo hacemos nos va a castigar y nadie quiere ser regañado sea lo que sea, todos jugamos de hay se marcha y nos deja a todos de nuevo con una tristeza tan grande que no se si sea normal al tener la edad que tengo, abuelo decía que los niños nunca estaban tristes solo que no tenían que jugar esta vez creo que no se como llamar a esta emoción tan dura que tenemos todos los que estamos aquí. 

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