Día 28 de Agosto de 1942
No he podido escribir pues me a dolido mucho la cabeza, he tenido fiebre alta y no me he sentido bien extraño la voz de madre cantando cuando me sentía mal, Misha a estado mejor que yo pero hoy unos gemelos salieron y ya no regresaron, creo que son los pequeños húngaros, por fin se el nombre de ese doctor es Joseph Mengele y nos estudia según me dijeron los demás, estoy enfermo aun por la transfusión de sangre me duele el cuerpo y me siento mareado pero debo estar bien cuando vuelva padre... debo de ser fuerte.
Veo a los demás y me siento triste, me siento perdido no hay nadie que nos ayude y algo me dice que esto va estar peor cada día pienso que debería nos estar hay y si padre llegaba en ese momento y nos sacaba, si el vendrá no quiero pensar lo contrario el es nuestra única luz. El doctor Mengele nos levanta temprano y nos llama por números nunca dice nuestros nombres.
Tengo hambre, nos han dado de comer pero aun así tengo hambre extraño la comida que hacía mamá en compañía de los abuelos y Miroslav ladrando para que le diéramos mientras padre lo callaba lanzando le un zapato esos recuerdos me hacen sonreír pero a la vez llorar esta muy lejos esta lejos... lejos y no se si aun este para salvarnos quiero decir que se que cumplira o eso creo, los demas niños han perdido a sus padres igual otros me comentan que ya no tienen a quien llorarle y otros ya no tienen quien les llore cuando mueran, eso me a dejado tan triste que no pude mas que pensar que posiblmente me pase lo mismo... me quede sin alguien quien me recuerde...
Misha me dijo que no importaba estariamos juntos, el igual a tenido fiebre pero solo le duro dos días a mi hasta hoy en la mañana se me paso la fiebre, no hemos dormido bien estamos casi siempre con sueño y hambre, pero no me importa solo quiero ver a padre.
Los niños más grandes que nosotros nos han cuidado muy bien, hablan cuando no hay guardias cerca nos platican de sus vidas y de todo lo que les gustaba hacer antes de la guerra. El otro día hable con un chico Ucraniano el tenía con su familia una gran granja donde alimentaba a grandes y gordos cerdos, tan bien me hablo de su hermana de quien no sabía nada y me había hablado de su madre que me recordó a la mía. Ya no pudo seguir platicando conmigo puesto un soldado se acercaba y el corría peligro.
Tengo miedo, ¿cuanto más tiempo deberemos estar aquí?...
Los niños más grandes que nosotros nos han cuidado muy bien, hablan cuando no hay guardias cerca nos platican de sus vidas y de todo lo que les gustaba hacer antes de la guerra. El otro día hable con un chico Ucraniano el tenía con su familia una gran granja donde alimentaba a grandes y gordos cerdos, tan bien me hablo de su hermana de quien no sabía nada y me había hablado de su madre que me recordó a la mía. Ya no pudo seguir platicando conmigo puesto un soldado se acercaba y el corría peligro.
Tengo miedo, ¿cuanto más tiempo deberemos estar aquí?...
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